La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la diabetes como una enfermedad crónica y metabólica que se presenta cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.
Los carbohidratos (fibra, almidones y azúcares) son nutrientes esenciales. El cuerpo convierte los carbohidratos en glucosa (azúcar en sangre) para proporcionar la energía necesaria para funcionar https://my.clevelandclinic.org/health/articles/15416-carbohydrates Pero cuando hay un desbalance entre la producción de glucosa (azúcar) y la insulina, se produce la diabetes.
Características principales:
Hiperglucemia: Es el efecto común de la diabetes no controlada, consistente en la elevación de los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre.
Insulina: Se define como la hormona encargada de regular la concentración de glucosa sanguínea.
Consecuencias: Con el tiempo, el exceso de glucosa (azúcar) daña gravemente diversos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.
Tipos principales:
Tipo 1: Deficiencia absoluta de producción de insulina; requiere administración diaria de la misma.
Tipo 2: Uso ineficaz de la insulina por parte del organismo. Representa más del 95 % de los casos mundiales y se asocia frecuentemente al exceso de peso y la inactividad física.
Gestacional: Hiperglucemia (aumento de azúcar en la sangre) que se detecta por primera vez durante el embarazo.
Síntomas: pueden aparecer rápidamente (en el caso de la diabetes Tipo 1) o tardar años en notarse (en el caso de la diabetes Tipo 2):
Aumento de la sed (polidipsia) y del hambre (polifagia).
Visión borrosa y fatiga extrema.
Pérdida o aumento de peso sin razón aparente.
Cuidados y tratamientos: según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la mejor manera de prevenir o retrasar eficazmente la aparición de la diabetes de tipo 2 es cambiar de hábitos alimentarios. Para ayudar a prevenir este tipo de diabetes y sus complicaciones, conviene alcanzar y mantener un peso corporal saludable. Evitar el sedentarismo y hacer, al menos, 150 minutos de ejercicio moderado cada semana.